Te imagine soñada, había entre los dos un atractivo universo de soledades, en los que en mayor o menor medida, siempre aparecía una respuesta artística.
Y te soñé con la imaginación de un niño y aprendí de tu sonrisa como funciona el universo y hasta donde dios cumple las reglas.
De nada hubiese servido retenerte, no quedaba para nosotros ningún futuro posible. Viviendo en mis desveladas noches tendrías que soportar la deshonra de no ser, formando parte de tu soñada vida, me quedaría sin manos para firmar estas palabras.
Fue realmente hermoso haberte creado, la divinidad obtenía sentido al verte y uno atinaba a creer en este mundo mediocre y en que las voluntades unidas podían hacerlo posible.
Quise despedirme, pero no alcanzo el tiempo para hacerlo, quise creer pero la incredulidad fue más fuerte. Quise ser feliz y me desperté.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Que he de temer?. No le doy a mi vida mas valor que el de un alfiler. EN cuanto a mi alma, ¿que podra hacerle? si es inmortal.
J.L.BORGES
J.L.BORGES
No hay comentarios:
Publicar un comentario