lunes, 6 de agosto de 2007

Intrigados, ajustados, su sonrisa convida, ilusiona. despista.
No se puede no amarla cuando pone su carita contra el colchon y me sonrie. Cuando se esfuerza por moverse y continuar descubriendo. De verla en su esfuerzo y su cansancio, sus olores y sus miradas atentas, sonrientes y perfectas.Como no amar sus quejidos en la noche , sus melancolias, sus emocionantes penas.
A veces me dan ganas de agradecerlo por que cuando no hay que decir ella aparece para justificarlo todo, dando vueltas en la cama y aprendiendo a caminar.

No hay comentarios:

Que he de temer?. No le doy a mi vida mas valor que el de un alfiler. EN cuanto a mi alma, ¿que podra hacerle? si es inmortal.
J.L.BORGES